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Espacios Públicos: ¿lugar de todos o tierra de nadie?



En la pregunta planteada en el titulo reside parte de un importante debate que debe dar la sociedad riverense sobre la gestión de sus espacios públicos.
Está en juego la calidad de vida de todos los riverenses y demás moradores de nuestra frontera, en particular en lo que tiene que ver con sus momentos de ocio, con la seguridad y con el modo mismo en que la sociedad se interrelaciona.
Estamos viendo con preocupación el modo en que vamos perdiendo casi “por asalto” nuestros espacios públicos ante la pasividad y omisión de las autoridades municipales de turno.
Cedemos espacios que deberían favorecer las relaciones sociales y una actividad pública sana para otras de carácter particular que generan espacios hostiles, promueven distorsiones y obstaculizan el desarrollo local.
No existe en esta frontera elemento más distintivo que su carácter de tal: de frontera.
Por eso los marcos localizados a lo largo de la línea divisoria, en sus diversas formas: el obelisco de plaza internacional, el del Cerro del Marco y otros han sido desde siempre símbolo para las ciudades de ambos lados.
Siquiera me voy a referir a los barrios de Rivera, carentes de espacios públicos adecuados donde desarrollar prácticas deportivas, culturales y recreativas sanas. Tampoco en el Centro donde se vienen recuperando espacios, donde el más emblemático es el de plaza Flores. Sin embargo es muy importante que a medida que recuperamos espacios no vayamos perdiendo otros. Se nos ha despojado del espacio privilegiado de Treinta y Tres Orientales y Sarandí no sólo con la connivencia sino a impulso del gobierno de turno. Hoy vemos con preocupación como toda una franja de la línea divisoria, a escasos metros de la Plaza Internacional, se viene transformando en depósito de chatarra, leña, y otras actividades que se apropian de un espacio (me refiero a la línea divisoria) que no sólo es de todos sino que debería ser jerarquizado como aspecto distintivo y catalizador desde el punto de vista del desarrollo turístico de esta frontera. No se trata en absoluto de desplazar lisa y llanamente a los vecinos que buscan su sustento sino de ejecutar proyectos adecuados de intervención, que incluyan la transformación de esos espacios, adecuadamente iluminados, limpios, seguros y atractivos para la gente.
Sobre el lugar en cuestión quiero decir además que se va constituyendo además en un potencial problema para el transito, con animales sueltos vinculados a las actividades que allí se practican, vehículos de todo tipo depositados en la vía pública sin cualquier tipo de señalización y una muy escasa iluminación. Ojala pueda sensibilizarse de esta realidad a autoridades municipales de ambos lados de la frontera que permanecen peligrosamente omisas en estos temas.


J. Fabián Fontoura Cairello

Ni justa, ni noble ni exitosa

El pasado jueves 20 de marzo se cumplió el quinto aniversario del inicio de la invasión a Irak por parte de una coalición militar liderada por Estados Unidos y apoyada militarmente por Británicos y Australianos, invasión que el presidente de Estados Unidos, George Walker Bush, ha calificado de "justa, noble y exitosa". 225 mil soldados estadounidenses, 45 mil británicos y 2 mil testimoniales australianos fueron desplegados para la ignominiosa tarea junto a la más grande parafernalia bélica-tecnológica ya exhibida.El motivo aducido para la invasión, si es que en estas cosas hay que andarse con motivos y formalidades -como una declaración de guerra por ejemplo- fue en síntesis el "peligro" que representaba Irak y su sanguinario dictador -ex aliado de la Casa Blanca- para la civilización occidental y para el mundo entero.Recuerdo meses de discusión en los medios internacionales acerca de si Irak poseía o no armas de exterminio masivo, en particular, armas químicas y biológicas.Por estos parajes subdesarrollados, a pesar de los medios de desinformación masivos -armas peligrosas como pocas- veíamos con cierta claridad las motivaciones belicistas y las intenciones espurias escondidas tras los discursos de los señores de la guerra: intereses geopolíticos, el petróleo y la necesidad de mantener en funcionamiento el aparato industrial militar de Estados Unidos fueron seguramente las verdaderas motivaciones para la guerra, ocupación, humillación y sufrimiento de toda una nación.Lo de "justo y noble" nunca se lo creyó nadie, pero examinemos ahora lo que Bush ha catalogado de "exitoso".Fue un primero de mayo, ese día conmemorado por trabajadores de todo el mundo (a excepción de Estados Unidos), que desde la cubierta del portaaviones USS Lincoln un eufórico Bush proclamó la victoria bajo el eslogan "misión cumplida".Desde entonces han fallecido 4.000 soldados estadounidenses y 10 veces ese número han resultado con lesiones graves; pero medir el éxito de esa guerra por el número de agresores muertos es otro de los absurdos de todo esto. Estudios independientes hacen referencia a cifras que oscilan entre 500.000 hasta 1.200.000 civiles iraquíes muertos a causa de la ocupación y otros 4 millones de desplazados por la guerra; el mayor desplazamiento desde el éxodo de Palestinos cuando la creación del Estado de Israel.Las torturas, golpizas y maltratos por parte de soldados de la ocupación están a la orden del día (con derecho a fotos y videos de los propios agresores) al punto que según un estudio del propio pentágono 40% de los soldados considera que la tortura es aceptable y un 10% reconoce haber maltratado a civiles.Según UNICEF el 72% de los niños en Irak sufre diarreas debido a la escasez de agua potable y muchos mueren por esa causa. La situación sanitaria es crítica y existen epidemias de cólera, disentería y tifoidea. La mayoría de los padres no envía a sus hijos a las escuelas por miedo a la violencia. Los saqueos han afectado los tesoros de miles de años de antigüedad que son patrimonio de la humanidad toda, cerca de un millón de antiquísimos libros quemados y tablas de arcilla de primitiva escritura cuneiforme han sido destruidas.En estos días, Barack Obama, precandidato al sillón presidencial de la Casa Blanca ha afirmado que el coste de 500.000 millones de dólares de la guerra en Irak es un lastre para la economía de EEUU. La producción de petróleo en Irak, que podría paliar esos costos, no ha logrado alcanzar siquiera los niveles previos a la guerra cuando existían sanciones económicas que lo obligaban a producir muy por debajo de sus capacidades.No Sr. Bush, la guerra no ha sido justa y mucho menos noble y sólo ha sido exitosa desde la óptica bizarra del complejo industrial militar que sabe lucrar con la muerte y el sufrimiento de millones de personas.




Artículo publicado el 28 de marzo en la revista digital http://www.derivera.com.uy/